Menisco: EL “Absorbe golpes” de tu rodilla

Con todas nuestras actividades diarias nuestras rodillas trabajan en exceso. Los meniscos, son fibrocartílagos en forma de semiluna que rellenan los espacios comprendidos entre superficies articulares del cuerpo, y poseen la función de estabilizar la articulación y servir de “tope” para los movimientos exagerados de la misma; además absorben el impacto de choque entre las superficies articulares, aumentando la superficie de contacto.  En el caso de la rodilla hay un menisco en la parte interna de la rodilla (el menisco medial) y otro en la parte externa de la rodilla (el menisco lateral). Cada menisco está fijado a la parte superior del hueso a la pantorrilla (tibia) y también hace contacto con el hueso del muslo (fémur), actuando como amortiguador cuando la rodilla está soportando una carga. Los meniscos son importantes para la estabilidad y la funcionalidad de la articulación de la rodilla, y también disminuyen el desgaste de cartílago. Cuando se rompen bloque total o parcialmente la rodilla, con dolor agudo o subagudo en los lados laterales de dicha rodilla.

Para nuestra buena suerte esta lastimadura de menisco puede ser tratada efectivamente con cirugía y rehabilitación. Esto significa que podrías regresar a un estilo de vida activo.

Un menisco lastimado es regularmente el resultado de una torcedura. Es una lastimadura típica de un jugador de pelota, también puede ser por doblar repetidamente o esforzar la rodilla de una manera incorrecta. O solo ser el resultado de los años que llevamos utilizando la rodilla.

Una lastimadura de menisco crea superficies que irritan la articulación. Esto causa dolor e irritabilidad, en ocasiones puedes sentir que la rodilla “se sale de sitio” o “hace un ruido extraño”; “se desencaja”. Regularmente esta condición es tratada con cirugía si no mejora sola. Si no se corrige esta condición a tiempo, puede causar problemas más serios como, por ejemplo: artritis.

En esta cirugía, se utiliza una cámara diminuta para observar dentro de la rodilla. Se hacen pequeños cortes para introducir la cámara y pequeños instrumentos quirúrgicos dentro de la rodilla con la que el Cirujano Ortopeda tratará de reparar ciertas lastimaduras en el menisco. En muchos casos el cirujano ortopeda tendrá que remover la parte dañada del menisco. Como el menisco no regenera, se tratará de remover una mínima parte del mismo.

Es una cirugía sencilla que dura unos quince minutos. Es ambulatoria lo que quiere decir que el paciente llega a su hogar el mismo día. Ya a las dos semanas se envía a una serie de terapias. La recuperación puede tomar de 2 a 4 semanas, pero muchos pacientes ya a los siete a diez días, puede volver a su trabajo. Los que usualmente realizan deportes pueden regresar a sus actividades de alto rendimiento, en tres meses.

Es una cirugía completamente no invasiva y segura. Sus resultados son muy exitosos, siempre y cuando no haya presencia de un alto grado de artritis, la satisfacción del paciente logra alcanzar un 95%. Yo se la recomiendo a cualquier persona que verdaderamente el dolor sea incapacitante para sus actividades del diario vivir.

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